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El ajo no vale nada y nuestros productores de Tunuyán están desesperados

12/5/20252 min read

¡No sabés la bronca que hay en la calle, vecino! La cosa se puso negra, pero negra de verdad para nuestra gente del campo. ¿Viste que Tunuyán vive del ajo? Bueno, parece que este año nos quieren ver fundidos a todos. Es una tristeza enorme ver cómo nuestros productores, esos que se levantan a las 4 de la mañana a romperse el lomo, están perdiendo plata a baldazos.

La situación es un desastre y no hay vuelta que darle. Resulta que ahora el ajo chino nos invadió. Sí, así como lo escuchás. Los chinos metieron su ajo en Brasil, que es a quien nosotros siempre le vendemos, y nos pasaron el trapo. El ajo de ellos es más barato y entra como si nada. ¿Y el nuestro? Queda tirado acá.

Hablamos con Horacio Bascuñán, un vecino y productor de acá del Valle de Uco que no tiene pelos en la lengua. El hombre estaba indignado, che. Nos contó clarito: "No hay forma de que esto mejore". ¡Imaginate la desesperación!

Te la hago corta para que entiendas la gravedad: producir un kilo de ajo cuesta entre 300 y 350 pesos. ¿Y sabés a cuánto lo están vendiendo los muchachos porque no les queda otra? ¡A 250 pesos! O sea, por cada kilo que sacan de la tierra, pierden plata. Es una locura, es trabajar para ser pobre.

Horacio nos decía: "El productor chico, el que tiene 3 o 4 hectáreas, está cocinado. Lo tiene que regalar al precio que sea porque no aguanta más". Y ojo, porque en Tunuyán ya no hay lugar ni para guardarlo. Los frigoríficos están hasta las manos, no cabe ni una cabeza de ajo más.

Lo peor de todo es que el Gobierno mira para otro lado. Nadie tira una soga. Bascuñán dice que la única salvación sería que la provincia compre el ajo para ayudar, pero por ahora... cri, cri. Muchos vecinos ya dicen que el año que viene ni van a plantar. Se nos está muriendo el campo, vecino, y si se muere el campo, Tunuyán se apaga.