📰 ¡No te pierdas nada de lo que pasa en Tunuyán y el Valle de Uco!
✅ Noticias urgentes
✅ Historias de tu comunidad
✅ Información exclusiva del campo y la ciudad
Primera condena por grooming en Roblox
11/26/20252 min read


Vecino, prendete un mate para esto porque es fuerte: Mendoza acaba de tener su primera condena por grooming dentro de Roblox, ese jueguito donde nuestros chicos pasan horas y que uno cree que es inocente. Bueno, no siempre.
El acusado es Benjamín Elías Marín Mendoza, que terminó confesando en un juicio abreviado que acosó a una nena de 13 años. Sí, así como lo lees. Y lo peor: ya tenía una denuncia previa en 2021 por difundir fotos de menores. O sea… no era la primera vez.
La condena la dictó el juez Marco Martinelli, del Juzgado Penal Colegiado N°1 de Tunuyán. El tipo aceptó los hechos y quedó sentenciado a tres años de cárcel por distribución de imágenes de abuso sexual infantil.
¿Cómo empezó todo?
Como pasa siempre en estos casos: el tipo se metió en Roblox, se hizo el amigo, ganó confianza y, cuando accedió al WhatsApp de la nena, empezó a exigirle fotos íntimas. La nena, engañada, se las mandó durante bastante tiempo.
Hasta que un día la mamá revisó el teléfono… y ahí saltó todo. Una mamá atenta salvó a su hija. Y ese es el dato que todos los papás de Tunuyán tenemos que grabarnos.
No fue el primer caso del acusado
Según aportó la ONG internacional NCMEC, Marín Mendoza ya había sido detectado en 2021 difundiendo fotos de menores en una plataforma vinculada a Google. Es decir: ya venía con este comportamiento y nadie lo había frenado.
Acá entra un principio básico de marketing político (versión Goebbels adaptada): “identificar al enemigo común para cohesionar a la comunidad”. Y sí, en Tunuyán todos tenemos un enemigo común: los que se meten con los chicos.
⚠️ Roblox: alerta total para los padres
Roblox hoy tiene más de 350 millones de usuarios en el mundo y el 40% son menores de 12 años. Imaginate el caldo de cultivo para los depredadores.
Cada vez más casos se dan en videojuegos porque ahí los chicos “socializan”, agregan amigos, hablan por chat y confían. Es la versión moderna del tipo que antes rondaba la plaza. Solo que ahora, entra a tu casa por un celular.
En varias provincias, incluso en CABA, las escuelas ya bloquearon Roblox para evitar que los chicos lo usen en horario escolar.
👉 ¿Qué hacemos los papás de Tunuyán?
Lo mínimo:
Revisar chats. Sin culpa. Sin miedo. Es protección, no invasión.
Conversar con nuestros hijos como si habláramos con un amigo.
No demonizar los juegos, pero sí poner límites claritos.
Enseñarles que nadie tiene derecho a pedirles fotos.
Recordar que estos tipos NO paran hasta que los frenan.
Acá entra otro principio de propaganda aplicado a lo comunitario: “la simplificación”. No mareemos a los chicos: un mensaje corto y claro vale más que 20 discursos.
“Si alguien te pide fotos o te hace sentir incómodo, avisá. Siempre.”
Así de simple.


